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Pequeñas estrellas de chía

Tiempo de lectura: 2 minutos

Semillas de chía, pequeños puntitos negros en un plato blanco, y estrellas, puntitos de plasma blancas, en un cielo negro. Se puede hacer un paralelismo entre la chía negra y las estrellas blancas, ya que a pesar de que ambas son diminutas nos aportan mucha energía y mucha luz. Al igual que mirar las estrellas alimenta nuestra alma, comer chía alimenta nuestro cuerpo, nos llena de vitaminas, y es que podríamos decir que esta pequeña semilla tiene tantas propiedades como el cielo infinito. Aunque es diminuta es un superalimento, como si de una superestrella se tratara.

El nombre científico de esta semilla, salvia hispánica, ya nos revela que está llena de energía, no en vano, salvia etimológicamente viene del latín salvus, salud, y salveo, curar.

Maíz, frijol y chía

La chía era un alimento básico para las civilizaciones de México. El maíz, el frijol y la chía. Ya antiguamente esta semilla era usada por la etnia semi-nómada de los tecuexes con la cual pagaban tributo a los mexicas, pero a su vez la utilizaban como ofrenda a los dioses y como aceite para realizar pinturas en el cuerpo y en los templos.

En aquella época era recolectada de plantas silvestres, hasta que los tlaxcaltecas y los otomíes, llevados a la región por los conquistadores, la domesticaron, iniciándose así el cultivo de esta semilla que crece en una planta de un metro de altura y cuyas flores son hermafroditas, entre púrpureas y blancas.

Rica en omega-3

Si por algo se caracteriza la chía es por su alto contenido en omegas, en ácidos grasos poliinsaturados, especialmente en el omega-3, de hecho es considerada la reina del omega-3, un ácido graso beneficioso para muchas funciones orgánicas. Contiene también ácidos grasos omega-6, y oligoelementos como el manganeso, el magnesio, el cobre y el zinc.

Asimismo es una buena fuente de minerales como calcio, hierro y potasio, y también de proteínas. Además, posee fenoles, importantes antioxidantes que frenan la actividad de los efectos perjudiciales de los radicales libres del cuerpo cuando se concentran en exceso. ¿Cómo caben tantas cosas en una semilla tan pequeña?

Diminuta pero enorme

La chía es una semilla que como las estrellas fugaces hacen magia. Sus propiedades hacen magia en nuestro organismo. Por ejemplo, su gran concentración en mucílagos, un tipo de fibra vegetal que crece en contacto con el agua, hace que las semillas de chía multipliquen por diez su tamaño en el tracto digestivo, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal.

El sabor de las semillas de chía es suave y agradable, y es un alimento muy versátil. Se puede usar en salsas, panes, batidos, zumos, yogures, ensaladas, sopas, infusiones, postres… El límite es tu imaginación. Se puede decir que casi no tiene sabor, por eso se puede utilizar tanto en platos dulces como salados. Y por si todo ello no fuera suficiente no contiene gluten. Eso sí, es aconsejable comer estas semillas crudas, sin cocinar, para mantener intactas sus muchas propiedades. ¿Qué tal ver el cielo una noche estrellada saboreando una infusión con chía?

¡Qué aproveche! On egin!

4 comentatios

  1. elli

    en los batidos se debe remojar las semillas antes…….?

  2. Mari nieves

    Ami me encanta ,lo utilizo en zumos ,ensaladas ,y yogures

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