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¡Despegando!

Tiempo de lectura: 4 minutos

Zuhaizpe nació como casa de reposo higienista y centro donde se hacían ayunos siguiendo a otros proyectos que rodaron durante nueve años. Fue hace más de tres décadas, en el valle navarro de Yerri (Deierri), uno de los lugares donde más arcoíris he visto en mi vida.

Recordando que respirar es el primer acto que realizamos al nacer, su primera inspiración, fue lenta y profunda. Y así, desde esa profundidad y con esa serena calma, Zuhaizpe ha seguido VIVIENDO este espacio de sanación (sana-acción), calidez, higiene vital, y crecimiento emocional.

Yo había terminado medicina en el año 1979, en la Facultad de Bilbao. Durante los seis años de carrera, estudié la enfermedad, sus síntomas, el diagnóstico, el tratamiento… pero casi nada acerca de cómo recuperar y mantener la Salud. Así que, poco tiempo después de obtener el título de medicina, me puse a trabajar procurando herramientas que sirvieran a ese fin. Cuando fundé Zuhaizpe, llevaba casi una década supervisando ayunos y difundiendo prácticas higienistas en diferentes centros.

Los inicios, como suele ocurrir en los casos en los que hay pocos recursos y mucha ilusión, estuvieron llenos de tropiezos. Algunas manos amigas contribuyeron a que el proyecto echara a andar. También surgieron sincronicidades que se quedaron como parte de la magia que se vive en este lugar, situado, como sabéis, en un cruce de caminos de la Navarra Media, una zona muy potente, también a nivel energético. 

Recuerdo el día en el que vi esta casa por primera vez. Estaba yo en Pamplona-Iruña y llovía a cántaros. A medida que me iba acercando, tanto el cielo negro como la tormenta se fueron disipando. A lo lejos, un tremendo arco de colores brillaba justo encima del tejado y eso fue lo que me hizo verlo claro. Ese era el lugar que estaba buscando.

De aquella época, me acuerdo de muchas caras. Mi padre (aita) que era de profesión carpintero, nos dirigió a tallar la madera y puso los suelos y los techos que aún hoy estructuran la construcción. Mi madre (ama) cocinaba, con el cariño que ella sabe, los alimentos que nos ayudaban a reponer las energías gastadas.  Yo trabajaba de sol a sol junto a María, mi compañera de entonces, con quien estuve doce años. Mi gratitud y honra también hacia ella, pues entre los dos construimos los pilares de este centro.

Este pequeño oasis de energía y Salud vital abrió sus puertas por primera vez en junio de 1988. La criatura casi no había aprendido a caminar, pero ya daba muestras de su personalidad acogedora. A medida que fue creciendo, su esencia -siempre un puntito revolucionaria-, se nutrió de buenos alimentos; sol, agua, aire y tierra, y ese toque tan peculiar y necesario de voluntad y “lo-cura”. 

Cuando llegó su septenio más adolescente, de los 14 a los 21, Zuhaizpe sufrió muchos cambios (lo lógico a esa edad). El caso es que creció mucho, tanto humana como físicamente, ampliando sus jardines y también su capacidad para poder alojar a más personas que buscaban un tiempo de retiro para cuidarse. Y esa sigue siendo la propuesta aún hoy:  “Cuidarse para curarse”. Bastantes miles de personas han pasado desde entonces.

A los 25, celebramos una gran fiesta con un montón de amigos. Y ahora, a sus treinta y uno recién cumplidos, Zuhaizpe ya no es un proyecto, sino un Centro de Salud Vital de referencia donde la Medicina Integrativa despunta por su grado de profesionalización y su extenso recorrido en supervisión de ayunos y acompañamiento emocional. Cuenta hoy en día con un equipo de alto rendimiento cuya entrega y compromiso es “vivir y ayudar a vivir”.

Este es un momento vital y de renovación importante, en el que se cierra un ciclo y empieza otro. El árbol de Zuhaizpe crece hacia lo profundo y también hacia lo alto, enfocándose hacia el Sol, en expansión. Además, guarda la casa. Zuhaizpe significa: “bajo el árbol”.

Seguramente, mi trayectoria personal y profesional no puedan -ni quieran- desvincularse de ese latido acompasado y constante que ha bombeado durante estas tres décadas. Pero Zuhaizpe se ha hecho mayor, y tanto Amalia Castro– compañera de vida y directora de Zuhaizpe, sin la cual ni yo ni nuestra hija estaríamos hoy aquí –como yo mismo, hemos entendido que un nuevo impulso es necesario para re-evolucionar. Conscientes de que el universo nos escucha, queremos llevar “el arte de curar a través del arte de vivir” también a la enseñanza, a las facultades de Enfermería y Medicina, a las artes y al mundo de la cultura. Y ya hemos empezado. 

En esta nueva etapa, hemos llegado a la Universidad. A través del Centro Asociado Uned-Bergara, (Gipuzkoa), estamos impartiendo, este año, la que es ya segunda edición de la Formación en Salud Vital y Medicina Integrativa. Sin duda, un sueño hecho realidad. Pero hay muchos más por alcanzar. 

En eso, precisamente, andamos metidos todas y todos, Zuhaizpe incluido; en el despertar de la conciencia solar. Nuevos proyectos, tanto internos como externos, se van abriendo. Desde esta renovada plataforma os lo iremos explicando.

Quizás tengamos que soltar algunas cosas para seguir avanzando, creando espacio para que lo que llegue pueda mostrarse. Y brillar, honrando el pasado y sembrando para la mañana, con consciencia y constancia.

Por mi parte, os invito a desintoxicar y regenerar el cuerpo con una buena y saludable alimentación (o un ayuno, si lo necesitáis o vuestro organismo os lo pide). Además, os acompañaremos para que podáis armonizar las emociones, aquietar la mente, despertar la consciencia y adquirir hábitos de vida saludables.

Que disfrutéis de este viaje de luz y Salud.

¡Buen despegue!

Dr. Karmelo Bizkarra
Director médico del Centro de Salud Vital Zuhaizpe

6 comentatios

  1. Montserrat

    Desde que conocí a Karmelo en una conferencia en Ponteareas le he “seguido” allá donde estuviese. Ojalá pueda algún día acompañaros en ese maravilloso centro y vivir en primera persona todo lo que ofrecéis, suena muy apetecible.
    Os deseo mucha alegría y ánimo en esta nueva etapa.

  2. Inma Caro

    Enhorabuena por seguir en el este camino hacia de la salud, tan necesario.

  3. […] Primer plato: Voluntad cruda y madura con flores y semillas de ese “algo” que empieza […]

  4. Lucia Leal

    He estado en dos ocasiones en esta casa maravillosa y pienso repetir. Siempre me llevo algo que me ayuda a comprenderme mejor.
    Gracias a todo el equipo por todo el cariño y la ayuda que me dais
    Lucía

  5. Francisco

    Felicidades por esta nueva acertada y gran iniciativa “algo” que empieza y ¡despegando!

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