Scroll to top

Cuidarte para Curarte. La Ciencia y el Arte de los Cuidados

Tiempo de lectura: 5 minutos

Tú eres tan importante para tu salud como ella lo es para ti

Terri Guillemets

Cuidarte para curarte

Todas las personas que en algún momento habéis realizado el programa de Salud que ofrecemos en el Centro de Salud Vital Zuhaizpe ya estaréis familiarizadas con este concepto de “cuidarte para curarte” o dicho de otra manera el arte del cuidado, que facilita el camino a la curación. 

Como explica muchas veces el Dr. Karmelo Bizkarra, curar viene del latín curare que significa cuidar; por eso todo el que se acerca a nuestro Centro es invitado a despertar las propias capacidades de auto-curación a través de diferentes terapias médicas, psicológicas, de enfermería y fisioterapia que aquí desarrollamos. Se trata de que te conviertas en “haciente” o “actuante” de tu salud, más que de ser “paciente”, aunque como dice Karmelo, a veces haya que tener paciencia.

El cuidado, la atención y el seguimiento “a tu lado” que realizamos todos los que trabajamos en el Centro, facilita que vayas adquiriendo la autoconfianza necesaria para recorrer un camino hacia la salud que nadie más que tú mism@ puede hacer. Y de hecho, en muchas ocasiones así nos lo hacéis saber: “en Zuhaizpe he descubierto lo mucho que puedo hacer para mantenerme en el camino hacia la salud”; “para mi ha sido un antes y un después”.

Salud y enfermedad

La salud depende y es el resultado de un modo de vida en armonía con la Leyes Naturales y Cósmicas. Cuando vivimos en equilibrio con todo lo que nos rodea y con nosotros mismos vivimos en salud, y cuando dicho equilibrio se rompe, tanto hacia afuera como hacia dentro, aparecen los diferentes grados de «enfermedad» o desequilibrio. Enfermedad viene del latín infirmitas, que significa que no se está firme (in-fime), ni centrado.

Para salir de ese estado de menor salud que es la enfermedad, es necesario recuperar ese equilibrio con las fuerzas y procesos que rigen nuestro universo al que pertenecemos. Como promovía la diosa Hygeia, se trata de fomentar el arte de curar a través del arte de vivir.  No podemos esperar a que nos curen de fuera, tenemos que poner en marcha nuestra capacidad de autocuración desde dentro. Como dice el Dr. Bizkarra “La curación no es acto médico”, sino que es un proceso biológico inherente a todo organismo vivo.

La verdadera tarea personal ante la enfermedad pasa por la “acción”.

Los cuatro cuerpos del ser humano

El ser humano, tal como ha sido contemplado en el pasado, y actualizado en el presente por la Medicina y la Enfermería Tradicional de Occidente, es una individualidad conformada por diferentes organizaciones o “cuerpos”: el cuerpo físico, que nos emparenta y compartimos con el reino mineral de la naturaleza; el cuerpo energético, etérico o vital, que está emparentado con los vegetales que crecen y se desarrollan a nuestro alrededor; el cuerpo psicoemocional o anímico, que es una interiorización del mundo sintiente, percibido también en parte por el mundo animal y el “Yo” o la “organización del Yo, cuya motivación o intención de vida nos hace conscientes de nosotros mismos como seres individuales, es decir “in-divisos”, no divididos. La interrelación en equilibrio de dichos cuerpos es la clave para que la persona se mantenga en un estado de más Salud, cuando todos están en armonía, o de menos Salud, cuando aparece la desarmonía.

Estos cuatro cuerpos (u organizaciones) se entrelazan y se integran en el desarrollo biográfico de la persona y también se muestran en las crisis vitales y en las enfermedades. 

En toda crisis o enfermedad -tanto física como psicoemocional- aparece la posibilidad de cambio y de reajuste que podemos acompañar y apoyar desde diferentes enfoques, entre ellos, la enfermería o el “arte de los cuidados”.

Al aplicar, a través de la Enfermería Integrativa y Antroposófica, las sustancias y esencias extraídas de la naturaleza, damos un impulso de curación a los órganos enfermos y les ayudamos a “recordar” su buen funcionamiento, ya que este enfoque parte de la base de que el ser humano ha interiorizado en su individualidad los mismos procesos y fuerzas que transcurren en la naturaleza exterior y cuando enfermamos, hay que buscar en la naturaleza lo que ayude al ser humano a volver a recuperar su equilibrio.

Existe una indisoluble relación entre cada uno de los órganos y sistemas del cuerpo y la totalidad de fuerzas y funciones de la vida. Todos los seres estamos configurados por fuerzas, procesos y leyes inmersas en procesos no visibles pero que se plasman y se vuelven visibles (evidentes) a través de la materia. Toda materia es una plasmación de fuerzas y procesos invisibles que se vuelven visibles en ella, y eso mismo ocurre para el que sabe ver, en nuestros órganos.

El arte de los cuidados. Mientras me cuido, te ayudo a cuidarte

En Zuhaizpe desde hace ya años, integramos en nuestro programa de salud el enfoque de la enfermería integrativa antroposófica. Buscamos con esta herramienta la participación activa de la persona enferma en su proceso de curación, potenciando y favoreciendo de este modo la salud (salutogénesis) en vez de luchar contra la enfermedad (patogénesis).

La enfermería integrativa antroposófica amplía la ciencia de la enfermería convencional, al incluir los aspectos físico, anímico, social y biográfico tanto para el paciente como para el profesional; es decir, por un lado, en sus aplicaciones, se tienen muy en cuenta a la persona, su constitución, su temperamento, su carácter, los procesos que favorecen la enfermedad o la salud, el momento biográfico en el que está inmersa, etc., para buscar aquello que despierte los recursos curativos que tiene en su interior más o menos latentes y por otro, se hace imprescindible el encuentro entre el profesional y el paciente-haciente; entre ambos surgeel arte y la ciencia del “cuidar para curar”: la intención del profesional, libre de la necesidad de protagonismo, y al servicio de la persona vulnerable y necesitada, como es la persona enferma, ha de juntarse con el “intento” sanador de la persona que busca su curación, no sólo el alivio de sus síntomas. 

Esta forma de aplicar cuidados, comenzó a desarrollarse para complementar la Medicina Antroposófica en Suiza, en 1920, por Rudolf Steiner y la Dra. Ita Wegman. 

La práctica de la enfermería integrativa antroposófica está formada por una variada gama de aplicaciones externas, compresas y oleaciones rítmicas con pomadas, aceites y cuidados que complementan los diferentes métodos de acción terapéutica. En nuestra pagina web podrás encontrar algunos videos que te explicarán la manera de realizar algunas aplicaciones externas que ayuden en tu proceso curativo. Forman parte de un proyecto de Educación para la Salud en enfermería integrativa que desde esta Escuela de Salud que es el Centro de Salud Vital Zuhaizpe queremos fomentar.

Visualizando estos vídeos, tanto si eres sanitario o usuario del sistema de salud actual, podrás aprender los cuidados y autocuidados que te ayudarán y ayudarán a otras personas a caminar hacia la salud. 

La salud ni se compra ni se paga; la salud se crea, se conquista. Y para ayudar en esta conquista compartimos en formato video, estas “píldoras” de cuidados de enfermería” con la intención de ir implementando si vemos que son de vuestro interés y provecho; porque, entre otras cosas, vuestro ánimo nos anima también a todo el equipo Zuhaizpe a seguir dando “marco” al Método Zuhaizpe para la curación y para la vida: Accede a las píldoras.

Gracias por acompañarnos en este viaje. Eskerrik asko!

Hasta el próximo post!

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *