ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
07. EL CICLO RESPIRATORIO
La respiración es un trabajo totalmente rítmico del organismo, que a diferencia de otras funciones corporales internas (digestión, filtro de sangre por los riñones, latidos cardíacos) puede ser influenciada totalmente por la voluntad. Conscientemente podemos hacer una respiración más profunda y tranquila, lenta. Por el contrario no influimos tan directamente sobre los latidos cardiacos o la digestión.
De la misma manera podemos cambiar la respiración al toser, reír, hablar o gritar, funciones todas que dependen del aire espirado.
La respiración no solo cambia con el momento psicoemocional de la persona sino también con la edad. El niño lactante respira unas 30 o 40 veces por minuto y luego poco a poco el ritmo va disminuyendo. Siendo más lento en la persona tranquila y consciente.
El ritmo además esta regulado por el centro de la respiración, situado en el cerebro, que es sensible al aumento o descenso de oxígeno y al aumento o descenso de gas carbónico en sangre. Cuando aumenta el gas carbónico en sangre la respiración se acelera para aumentar la eliminación de dicho gas.¡ Vamos a todo gas!
El ritmo respiratorio puede cambiarse por lo tanto a voluntad o por alteraciones de las concentraciones de Oxigeno y CO2 (anhídrido carbónico) en sangre. Puede ser deprimido por medicamentos sedantes o incluso la misma obesidad actúa alterando el ritmo respiratorio. En las obesidades extremas comúnmente se ve una respiración alta que se realiza de forma agitada y superficial coexistiendo una falta de respiración abdominal.