ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
06. VÍAS RESPIRATORIAS
Tras pasar el aire por la nariz o por la boca entra por la laringe, lugar donde se encuentran las cuerdas vocales o en el exterior las que popularmente llamamos la “nuez”. La laringe y las cuerdas vocales es la zona más importante en la formación de la voz, y la voz es, en una explicación meramente física, la modulación del paso del aire en la espiración a través de las cuerdas vocales más o menos abiertas o cerradas y las cavidades de la boca, nariz y huecos del cráneo, que actúan como verdaderas “cajas de resonancia”. También depende de la posición ágil y cambiante de la lengua. Hablamos gracias a que expulsamos el aire, espiramos. Si nos ponemos nerviosos, al mismo tiempo que cambia la respiración cambia la voz.
Luego el aire entra en la traquea camino a los pulmones. La traquea esta igualmente cubierta de cilios (pelillos) y de moco que retienen las partículas que entran con el aire. Con el movimiento de los cilios puede expulsarse la mucosidad surgiendo por la boca en forma de “flemas” (esputo). Siendo esta una de las vías más importantes mediante la cual el organismo elimina las sustancias tóxicas que le son nocivas. Síntoma frecuente que acompaña al catarro, gripe o bronquitis (el nombre o diagnóstico es lo de menos) en un intento de curar al organismo. La traquea se divide en dos, los bronquios, uno izquierdo y otro derecho, uno para cada pulmón. Los bronquios van sucesivamente dividiéndose en conductos más finos formando un verdadero “árbol bronquial”, terminando en los bronquiolos (o bronquios más finitos) con un abultamiento en forma de pequeño saco, los alvéolos, rodeados por una red de finos capilares, lugar donde se lleva a cabo el intercambio de gases entre el pulmón y la sangre. Con la disposición en “ramas” y sáculos o abultamientos se calcula que el pulmón tiene en total una superficie para el intercambio gaseoso de unos 100-140 mts.2, es decir más que la superficie de un piso medio.