ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
05. EJERCICIOS RESPIRATORIOS
El mejor ejercicio respiratorio, sin desprestigiar para nada a los ejercicios respiratorios, no es ni más ni menos que el darnos cuenta de lo poco que respiramos e intentar respirar más. Llevar la consciencia a nuestra respiración y darnos cuenta como respiramos es la mejor indicación para mejorar la respiración. Solo el hecho de observar la respiración la vuelve más profunda y tranquila.
Muchas técnicas de relajación, consciencia corporal o meditación se basan en este sencillo y sorprendente hecho, cuando estoy atento si respiro o no, eso es suficiente para aumentar la profundidad respiratoria y tranquilizar el ritmo de la respiración.
Al mismo tiempo la respiración es más tranquila cuando emocional y psicológicamente nos encontramos más tranquilos y relajados. Cuando estamos con ansiedad, miedo o preocupación la respiración es mínima superficial y entrecortada. Por el contrario, cuando nos “des-ahogamos” emocionalmente contando nuestros problemas a alguien nos damos cuenta que además respiramos mejor. El ahogo emocional y psicológico es igualmente respiratorio y esto se ve con frecuencia es un trastorno de los primeros que se considero como psicosomático como es el asma. (tema para otro escrito). En el que la situación psicoemocional influye en el cuerpo y en su funcionamiento)
Otra buena manera de hacer ejercicios respiratorios es hacer ejercicio o trabajo físico. Con el ejercicio, cuando el cuerpo necesita más energía, pide más oxigeno para llevar a cabo una mejor combustión de los nutrientes de la sangre o los almacenados en la célula para aumentar la energía necesaria para mover los músculos, de esa manera aumenta inevitablemente la respiración. Con un ejercicio agotador se puede incrementar hasta 20 veces el valor normal de oxígeno.
También puede sernos de ayuda acostumbrarnos a respirar profundamente de forma voluntaria, cuando un gesto como este es repetido de forma consciente miles de veces, el acto puede “grabarse” con más facilidad en el subconsciente y surgir más tarde de forma mas automática. La primera vez que intentamos respirar profundamente durante un tiempo nos cuesta hacerlo y nos cansamos pronto. Curiosamente, con cierta frecuencia, incluso podemos llegar a sentir una especie de borrachera de aire debido a que no estamos acostumbrados a respirar tanto.
Tenemos que respetar que el cuerpo tiene instintivamente sus propios mecanismos para facilitar la respiración, son verdaderos ejercicios respiratorios guiados por la conciencia corporal: tos, estornudo, bostezo, suspiro, risa, carcajada, hipo. Todos ellos ayudan a desbloquear el diafragma y ayudan a aumentar la respiración.