ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
04. ENTRADA DE AIRE A LAS VÍAS RESPIRATORIAS
El aire entra a través de la nariz o de la boca. Cuando el aire entra por la nariz se calienta en contacto con la superficie de las fosas nasales. Las fosas nasales tienen mucha irrigación sanguínea y eso les da calor, no hay que olvidar lo relativamente fácil que algunas personas sangran por la nariz.
Este hecho es muy importante especialmente en invierno cuando el aire que entra está muy por debajo de la temperatura corporal. Este es uno de los mecanismos que explican que los catarros, bronquitis... Sean más frecuentes en invierno. Cuando respiramos por la nariz la temperatura del aire se va igualando a la del interior del organismo, y con ello prevenimos problemas respiratorios o trastornos bronquiales y pulmonares. Además el aire se humedece en contacto con la mucosa, o piel interna, de la nariz y con la mucosidad o moco que la recubre. Finalmente los pelillos filtran las partículas de polvo que hay en el aire.
Hay situaciones en las que no tenemos más remedio que respirar o inspirar también por la boca, desviación del tabique nasal, enfermedad respiratoria, o cuando hacemos un esfuerzo o ejercicio físico fuerte y necesitamos más aire que lo normal. Otras veces una respiración que se hace especialmente por la boca, el suspiro, nos ayuda a relajarnos. Algunas técnicas psicocorporales se realizan respirando por la boca. Esta forma de respirar ayuda a relajar el cuerpo y a trabajar y elaborar ciertas emociones o problemas psicológicos.