OSTEOPOROSIS
05. FRACTURAS, EL PRIMER SÍNTOMA
El primer síntoma de la osteoporosis que aparece con más frecuencia es el dolor de espalda agudo asociado con fractura de vértebras por compresión torácica o lumbar. A menudo provocado por actividades habituales (estar de pie, doblarse, levantarse) que en condiciones normales no causan fracturas.
El dolor comienza de repente y la mayoría de las personas pueden recordar el momento exacto en el que comenzó. El movimiento de la columna está muy limitado. El dolor aumenta al sentarse, al ponerse de pie, al toser o estornudar y al hacer de vientre. Se puede acompañar de dolor de alguna raíz nerviosa cómo lumbago o ciática al irritar los nervios que salen de la médula espinal.
Durante los intervalos (a menudo de años) entre las fracturas de vértebras por compresión, la mayoría de los afectados permanecen sin síntomas. Aunque una tercera parte de ellos se quejan de dolores crónicos que sólo se alivia con períodos frecuentes de reposo en cama. Estas fracturas provocan una cifosis o chepa progresiva y la estatura de la persona al encorvarse puede perder algunos centímetros.
Al encorvarse se comprimen los pulmones, disminuyendo así la capacidad respiratoria y con ello la resistencia al esfuerzo, favoreciéndose de este modo la aparición de diversos trastornos, ya que no podemos olvidar que la respiración profunda es una fuente de salud.
Aunque el síntoma más común de la osteoporosis es el dolor de espalda debido a fracturas vertebrales por compresión, a veces el primer síntoma puede ser una fractura de fémur (en la unión de este hueso del muslo con la cadera) sufrida tras un pequeño traumatismo o sin traumatismo, o de la muñeca, producida al caer sobre la mano extendida.