OSTEOPOROSIS
02. EL HUESO SE FORMA POCO A POCO
La masa de hueso aumenta rápidamente en el bebé, más lentamente en la niñez y de nuevo aumenta mucho con la llegada de la pubertad. La adolescencia es un período importante para aumentar la masa ósea, al menos la mitad de la masa de los huesos del adulto, según Laura Bachrach, se forma entre los 10 y los 20 años. Las chicas forman más hueso entre los 11 y los 14 años y los chicos entre los 13 y los 17. En los períodos de máximo crecimiento se necesita, según algunos autores, un mayor aporte de calcio, pero por el contrario otros autores no han encontrado relación entre la cantidad de calcio ingerido y la cantidad de mineralización del hueso.
A nivel médico convencional no se tiene en cuenta que aunque se ingiera mucha cantidad de calcio no se asimila más que una parte, y aún menos debido a las malas mezclas de alimentos, a no masticarlos e insalivarlos bien y a la fermentación y putrefacción que impide la buena absorción asimilación y depósito de calcio en el hueso. Además no se tiene en cuenta que muchas sustancias tóxicas y ácidas ingeridas se neutralizan con minerales, y especialmente en este caso con el calcio. Más que un aporte de calcio externo es necesario eliminar los tóxicos y sustancias no aconsejables que lo “roban” del cuerpo.
En un estudio de Fehily y col. con 371 jóvenes de 20 a 23 años que habían participado 14 años antes en una prueba en la cual tomaron una cantidad suplementaria de leche durante dos años no se observó ninguna diferencia significativa entre los que recibieron la leche y los que no.
Al terminar el crecimiento, los huesos están totalmente mineralizados. El hueso es un elemento vivo y cómo tal en continuo cambio. Mientras parte de él se está formando, otra parte se esta destruyendo y renovando, y algo del calcio reabsorbido del hueso ayuda a mantener, dentro de unos límites, constante el calcio en la sangre para ser utilizado en otros procesos del organismo.