Higiene vital
 

¿QUÉ NECESITA EL ENFERMO?

A continuación te hacemos un resumen de las necesidades del enfermo.

Nutrición sana y en cantidad moderada. El enfermo no se cura por comer mucho, todo lo contrario el exceso de comida agota al cuerpo. La persona enferma  necesita que las energías se concentren en la eliminación de sustancias tóxicas y en la reparación de las zonas enfermas. Comer mucho cuando se está enfermo es una de las mejores maneras para cronificar la situación.

Ayuno (descanso fisiológico). Se recomienda ayunar durante las crisis de desintoxicación y está especialmente indicado cuando desaparece  el hambre: En la enfermedad crónica se aconseja llevar una alimentación a base de frutas y verduras.

Reposo y sueño. La persona enferma que de por sí es una persona agotada necesita descansar  y dormir mucho. No olvidemos que el cansancio es uno de los principales síntomas de enfermedad. El animal enfermo reposa y se coloca en un rincón aislado del mundo a descansar. Nuestros hospitales deberían ser verdaderos  lugares de descanso.

Calma emocional. Es necesario que las personas que se encuentran alrededor  del enfermo manifiesten calma, lo cual no quiere decir que no se expresen las emociones. Es bueno ver la parte positiva de toda crisis.

Reposo sensorial. El enfermo necesita un medio sin ruidos, sin voces, sin luces, y sin olores fuertes, especialmente en algunos procesos.

Aire puro. Se recomienda mantener las ventanas de la habitación de la persona enferma abiertas, siendo preferible taparse con más mantas o utilizar una bolsa de agua caliente a la hora de evitar el frío. El enfermo elimina muchas sustancias tóxicas por el aliento y si la habitación está herméticamente cerrada  las vuelve a respirar. Por supuesto no se permitirá a nadie fumar delante del enfermo.

Agua pura. El agua vital de los alimentos frescos, frutas y verduras o el agua pura con pocos minerales de un claro manantial es un elemento primordial para favorecer la curación. Evitaremos en todo momento los refrescos artificiales o las bebidas alcohólicas (por ejemplo la leche caliente con coñac). Es recomendable que la persona enferma beba en relación a la sed que tenga, el instinto de la sed marcará la cantidad  necesaria de agua para el cuerpo.



Limpieza e higiene externa. Es necesario mantener higiene personal, y se recomienda la ducha con agua templada o un poco caliente. No utilizar los productos de la falsa higiene: colonias o  desodorantes  químicos.

Ropas y sábanas de fibras naturales. Se aconseja utilizar ropa o sábanas de algodón o lino en contacto con el cuerpo y chaquetas o mantas de lana virgen u otro tejido natural para mantener el calor. La ropa debe estar suelta y que permita la transpiración de la piel.

Mantener la casa agradable. Intentamos mantener lo más limpio y agradable posible el lugar donde está la persona enferma. Unas bonitas flores “ayudan“ a cuidarle.           

Mantener claridad en la habitación durante el día. Mantenemos la claridad de la luz del día en la habitación a menos que no le afecte desfavorablemente, por ej. en una migraña. El estado psicológico del enfermo es mejor en un día soleado.

Sol en condiciones adecuadas. El sol es uno de los cuatro elementos de la naturaleza y es imprescindible para la salud, pero por su fuerza es necesario tener en cuenta no tomar en exceso puesto que bien puede perjudicar  a la persona enferma.

Contacto con la naturaleza. Es necesario que el enfermo mantenga, en lo posible, contacto con la naturaleza. Precisa de vez en cuando estar y pasear tranquilamente al aire libre. Un paseo por el campo o por un jardín puede cargarle de energía. Los hospitales debían de estar localizados en sitios tranquilos, en plena naturaleza y contar con unos jardines o campo para pasear.

Amistad y amor. La enfermedad es uno de esos momentos donde necesitamos y a la vez nos podemos dejar  querer  por la familia y por nuestros amigos y amigas. La persona enferma necesita sentirse protegido por el medio familiar y los amigos. El amor es la mejor medicina.

Momento para interiorizar. La enfermedad es un buen momento para interiorizar y estar con uno mismo sin necesidad  de preocuparnos por nuestro trabajo, por la familia,... Tiempo para dedicarnos  a nuestro mejor amigo, al que nunca nos abandona, a nosotros. En una sociedad  donde  el individuo está tan acostumbrado a vivir hacia fuera, el momento de la enfermedad es un momento para mirar hacia dentro.

Necesita que se le escuche y se le anime. La persona enferma, física o mentalmente, necesita, como todos, pero especialmente, que alguien le escuche. Alguien a quien poder contar sus problemas, miedos, angustias. Desgraciadamente muchas veces nos da miedo hablar con el enfermo, especialmente cuando ha sido diagnosticado con una de esas enfermedades  con etiqueta, especialmente el  cáncer y el SIDA. También necesitamos que nos animen pero de forma sana, no como un cumplido o por no afrontar o vivir la verdad de una enfermedad grave.

Dejar que el cuerpo se exprese. Sin reprimirlo con medicamentos dejamos que el cuerpo se exprese y libere su “carga”,  si es necesario guiado por alguien experto. Los síntomas físicos con frecuencia son también una descarga  psicológica.  

 
¿QUÉ OFRECEMOS?   ::   ¿QUIÉNES SOMOS?   ::   CENTRO ZUHAIZPE ::   CONSULTA ZUHAIZPE   ::   CONTACTA   ::   MAPA DEL SITIO
Reconocido como Centro Médico-Sanitario por el Departamento de Salud de Navarra CPS-654C/1-NA