Medicina Espagírica

La Espagiria surge con el gran médico Paracelso.

Su significado, etimológicamente spao (extraer, disolver) y agério (reunir, coagular). Es el “solve et coagula” de los antiguos alquimistas.

En el interior de los medicamentos preparados según los principios espagíricos, se concentran los procesos vitales que hacen que la planta o el mineral se exprese con esa forma y tenga una determinada función en la Naturaleza.

No es tan importante la sustancia a utilizar como medicamento, sino que es utilizada la esencia o los procesos energéticos extraídos de la sustancia. A través de disolver (solve) y coagular o condensar (coagula) el vegetal por ejemplo, se extrae la esencia que hace posible que ese vegetal tenga esa forma y ese color, y se comporte con ciertas características más o menos visibles.

Los antiguos espagiristas, cuando recogían y elaboraban sus grandes remedios, tenían en cuenta los ciclos de la naturaleza, el momento a recoger, la forma respetuosa al llevar a cabo la elaboración del remedio espagirista, e incluso la actitud profundamente espiritual del que lo elaboraba.

Disuelta la planta y extraído el principio vivo, éste es aplicado para nutrir al organismo y despertar en él las propias capacidades de autorregulación y autocuración.