De antropos (ser humano) y sofía (sabiduría o conocimiento).

Fue Rudolf Steiner el creador o iniciador de la antroposofía como visión del ser humano y del mundo en el que vivimos. Junto con la doctora Ita Wegman crean las bases de una ampliación del arte de curar, tal como definen la medicina Antroposófica.

Según la medicina Antroposófica, el ser humano ha interiorizado en forma de órganos, los mismos procesos que se encuentran en la naturaleza en forma de minerales, plantas o animales. Los procesos que ocurren dentro del ser humano, son un reflejo de los procesos que se dan en la naturaleza. Cuando falla algún proceso en el interior del ser humano, se recurre a remedios extraídos de la naturaleza que le sirvan de modelo para despertar en el organismo enfermo sus capacidades de autocuración.

Se utilizan principios activos naturales en forma de fitoterapia o preparados minerales, o en forma de diluciones homeopáticas bajas.

Dentro de las aplicaciones para la salud desde el enfoque de la medicina antroposófica se contemplan el masaje (Pressel y el rítmico). En Zuhaizpe aplicamos el masaje Pressel, que lleva el nombre del médico que lo desarrolló a partir de las directrices de Rudolf Steiner. También se contemplan las aplicaciones y compresas externas con remedios minerales o vegetales elaboradas según el conocimiento antroposófico y aplicados con el protocolo de la enfermería antroposófica.

Igualmente como ayuda a la curación se aplica en Zuhaizpe la arteterapia desde el enfoque antroposófico,  que ayuda a modelar el cuerpo físico, el energético, el emocional y el Yo en una búsqueda de mayor armonía o salud.

El ser humano, tal como es contemplado por la medicina Antroposófica, es una individualidad conformado por varios “cuerpos”. El cuerpo físico que nos emparenta con el reino mineral de la naturaleza, el cuerpo energético, etérico o vital que está emparentado con el cuerpo vivo de los vegetales que crecen y se desarrollan a nuestro alrededor, el cuerpo emocional o anímico que es una interiorización del mundo sintiente percibido por el mundo animal (o mundo animado, del latín anima), y el Yo o sentido profundamente espiritual o motivación de vida que nos hace conscientes de nosotros mismos como ser individual (in-diviso, o no).

En la ciencia de la medicina antroposófica se trabajan con diferentes herramientas los distintos cuerpos que conforman al ser humano vivo. Cuando están integrados y en armonía se expresa la salud, y en la disarmonía aparece la enfermedad.