HIPERTENSIÓN
08. TRASTORNO DE NUESTRA CIVILIZACIÓN
Podemos adelantar que la hipertensión es consecuencia de nuestra forma de vida y que no aparece en núcleos de población a los que desgraciadamente llamamos “primitivos” porque no han sido capaces de alcanzar nuestras altas cuotas de materialismo, consumo y derroche. Los indios yanomanis del alto Amazonas, los zulús de Africa y los habitantes de las remotas islas del pacífico, se caracterizan porque en ellas la presión arterial no se eleva con la edad y es una enfermedad desconocida entre ellos. Igualmente se comprobó que cuando los habitantes de estos núcleos que viven en contacto con la naturaleza y con sus ritmos, abandonaban su hábitat natural para instalarse en una sociedad de tipo occidental y consumista, la presión arterial se elevaba rápidamente y surgía la hipertensión arterial. Este trastorno es una clara enfermedad de nuestra civilización.
Según el Dr. Paolo Bavastro, médico antropósofo, el sentirse arropado en un medio cultural estable, en determinadas tradiciones, en vez de estar en un medio en continuo cambio, favorece que no suba la tensión.