HIPERTENSIÓN
04. LA FALTA DE SÍNTOMAS
La hipertensión sanguínea no da síntomas excepto en casos poco frecuentes en los que aparecen mareos, dolor de cabeza por la mañana, ruidos en los oídos, “moscas volantes” delante de los ojos, dificultad respiratoria, y estos síntomas no son característicos de este problema.
El dolor de cabeza es propia de la subida de la presión que popularmente llamamos “baja”, cuando se sitúa por encima de 11, y se localiza normalmente en la nuca y con frecuencia al despertar por la mañana y desaparece, a menudo espontáneamente, al cabo de unas horas.
A veces ocurre una hemorragia nasal, zumbidos en los oídos, palpitaciones y fatiga muscular. Pero como hemos dicho la persona generalmente no tiene síntomas aunque a veces no se siente tampoco bien o tiene miedo a padecer alguna enfermedad del corazón o cerebral, de igual manera que alguno de sus familiares. Sabe que tendrá que hacer dieta para perder unos kilos que le sobran, que tendrá que dejar de fumar y tomar café y llevar una vida más tranquila, haciendo a la vez más ejercicio.
En el embarazo puede haber un aumento importante de la tensión arterial. Cuando esto ocurre en las últimas semanas del embarazo tiene lugar lo que se conoce como preeclampsia, que si avanza puede dar lugar a trastornos cerebrales y convulsiones, síntomas que son conocidos como eclampsia. Situación muy grave para el feto y para la madre.