ARTRITIS
02. LOS SÍNTOMAS
La articulación inflamada, como cualquier otra inflamación, va acompañada de hinchazón, enrojecimiento y calor, o aumento de la temperatura local que se siente al tocar la piel que la recubre. Estos síntomas indican la mayor llegada de sangre a la zona, vasodilatación y enlentecimiento de la sangre. La hinchazón es debida a que hay un paso de líquido y sustancias de la sangre hacia fuera, hacia el espacio que rodea las pequeñas arterias.
El cuarto síntoma de toda inflamación, incluida la artritis, es el dolor. Es un dolor en general intenso, que continua en reposo, de predominio nocturno y que aumenta al mover la articulación.
El último síntoma es la incapacidad de la articulación para mantener su función y se acompaña de una disminución de la movilidad articular, bien a causa del dolor tan intenso que se produce al moverla o debido a la destrucción de las estructuras articulares (cartílago y hueso) provocada por el proceso inflamatorio.
Con mucha frecuencia se realizan muchos exámenes y pruebas para diagnosticar la enfermedad, mientras que las respuestas de la persona afectada, en la mayoría de los casos, permiten tener un diagnóstico.
Son típicos también los dolores nocturnos que despiertan al afectado, y al levantarse necesitan un estiramiento de la articulación.