Dieta blanda

La dieta blanda está especialmente indicada en las personas con problemas digestivos como gastritis, úlcera de estómago o de duodeno, enteritis o colitis. Recomendable en los momentos de crisis del aparato digestivo o en la recuperación de trastornos intestinales que cursen especialmente con diarrea o dolores abdominales.

1. – Zumo de frutas dulces (manzana, pera) y queso fresco (tipo Burgos), requesón, cuajada o yogur colado (para quitar la acidez de este último).

2.- Leche de soja o de almendras (caliente durante el invierno).

A media mañana

Podemos comer fruta dulce blanda o un yogur colado o un trozo de queso fresco

Comida 1er día

1.- Zumo de zanahoria y remolacha roja con alguna pequeña cantidad de alguna otra verdura (calabaza, calabacín, apio) o manzana, si se quiere.

2.- Patatas cocidas o al horno con un poco de verdura, patatas cocidas con verduras en puré, o todo en puré. Que predomine siempre la patata sobre el puré. Al puré de verduras le podemos añadir crema de sésamo o de almendras (2 ó 3 cucharadas) cuando lo hagamos con menos patatas o de vez en cuando una yema de huevo). Añadimos aceite crudo, antes de servir.

Sustituimos las patatas por calabaza, boniato o castañas. Al horno o cocidas.

Podemos alternar igualmente por puré de calabacín con patatas o puré de calabaza.

3.- Alternar: una tortilla suave (francesa, calabacín, guisantes, ); o un trozo de queso fresco o tipo gruyer o emmental o un aguacate.

De vez en cuando un poco de pescado cocido, al horno o a la plancha (nunca frito o con mucho aceite).

Comida 2° día

1.- Zumo de zanahoria y remolacha roja con alguna pequeña cantidad de alguna otra verdura (calabaza, calabacín, apio) o manzana.

2.- Arroz blanco cocido con un caldo de verduras hecho anteriormente o alguna legumbre suave con verduras (lenteja, soja) que en caso de que no sienta bien lo pasamos por el pasapurés.

Alternar el arroz por polenta, tapioca, cuscús, y añadir un poco de puré de verduras para variar el plato. Igualmente podemos comer pan blanco (casero y de buena calidad) con aceite, acompañado de verduras en puré; o untado con aguacate o con crema de sésamo.

3.- Añadir un poco de queso (no fermentado), una tortilla o un poco de pescado. En total tres veces a la semana pescado al horno, cocido o a la plancha. Cuando comamos pescado reducimos también la cantidad de patatas o arroz y aumentamos la verdura.

Merienda

Si tenemos hambre podemos comer un poco de fruta, zumo o yogur.

Cena 1er  día

1.- Fruta dulce o zumo de fruta (manzana, pera, uva, melocotón) o batido de fruta con yogur (manzana, plátano,… a los que podemos añadir uvas pasas de corinto, dátiles o higos secos (controlar si la pepita del higo seco sienta bien.

Utilizar siempre un yogur no ácido y si es posible hecho en casa con leche de calidad.

2.- Compota de manzana o manzana asada con lácteo ( yogur, queso fresco, requesón). Si queremos añadimos algunos dátiles (naturales y no confitados) o algunos higos secos u orejones puestos a remojo durante unas horas anteriormente.

De vez en cuando podemos cocer la manzana junto con orejones de melocotón y lo acompañamos del lácteo.

Cena 2° día

1.- Zumo de zanahoria o remolacha roja con un poco de manzana si se quiere.

2.- Puré de calabacín, calabaza o patatas con verduras.

Alternar algún día con puré de verduras suaves hecho con copos de avena, trigo o maíz y verduras.

Siempre que el puré tenga mucha fibra lo pasamos por el pasapurés o por el chino.

Alternar con sopa de verduras con tapioca, copos de cereales o polenta.

3.- Añadimos un aguacate, un trocito de queso o una tortilla francesa o de verduras suaves, como la que hemos visto antes.

O alternamos, cuando no se come muchas patatas, con un poco de pan blanco de calidad con aceite, aguacate o crema de sésamo.

Algún día un poco de pescado.

Descargar en pdf