Higiene vital
 

CÚRATE A TI MISMO: COSAS QUE PUEDES HACER POR TI MISMO Y TU SALUD

Curar viene del latín curare que significa cuidar, y por lo tanto curarse es cuidarse.

01. Actividad Física-Reposo 03. Cuerpomente
02. Alimentación 04. Otros factores

03. CUERPOMENTE

Estiramientos y técnicas corporales. Las técnicas de estiramientos musculares ayudan mucho a que los músculos contraídos vuelvan a recuperar un tono normal y una forma más correcta. Es primordial trabajar la consciencia corporal y la auto observación para descubrir las zonas tensas de nuestro cuerpo y su relación con los momentos mentales y emocionales. Esto nos ayudará a mantener una postura correcta en el trabajo y en el descanso. Aconsejamos estirar el máximo número posible de músculos, no solamente los de la zona dolorida. De poco nos sirve actuar sólo sobre la zona afectada ya que toda la musculatura del cuerpo actúa como una unidad. Una tensión en una zona repercute también sobre otros músculos del cuerpo.

Cuando los músculos se encuentran tensos, los huesos que unen esos mismos músculos están “sobrecargados” y se abre paso a los diferentes trastornos óseos. Algún día podremos ver claro que cuando los músculos no están tensos o bloqueados, los huesos que están bajo ellos  tienen una mejor circulación, se  “alimentan” y regeneran mejor. Por el contrario. los músculos en tensión, la fibras musculares “duras” cierran el paso de los diferentes vasos sanguíneos de la zona y “frenan” el paso de sangre. Así de sencillo. En un cuerpo suelto, con unos músculos relajados, la circulación de sangre y energía mejoran y algún día se comprobará que esto es beneficioso para cualquier enfermedad. Las diferentes técnicas de relajación, estiramientos, yoga, meditación y consciencia corporal son necesarias para una buena salud física, emocional y mental de la persona.

Los ejercicios pueden ser ejercicios de fuerza o estiramientos musculares que nos ayudan a “desbloquear” el cuerpo. Los ejercicios de fuerza y contracción muscular deben ir seguidos de una relajación o estiramientos de los músculos utilizados, ya que si no podemos ir añadiendo una tensión muscular y un bloqueo mayor en la zona correspondiente. Cuando hacemos un esfuerzo fuerte debemos relajar o estirar los músculos contraídos. Algún día nos daremos cuenta de que los bloqueos musculares impiden la circulación de la sangre en la zona y lo que puede ser tan importante o más, la circulación energética de la zona (véase por ejemplo la circulación energética de los meridianos de acupuntura o los centros de energía o chakras).



Aprender a relajarse. Cuando se relaja la mente, disminuyen o casi desaparecen las tensiones corporales. Es imprescindible mantener los músculos en un tono sano sin contraerlos. Psicológicamente nos encontramos mejor. La calma emocional es necesaria especialmente para la persona enferma. Es necesario que las personas que se encuentran alrededor  del enfermo manifiesten calma, lo cual no quiere decir que no se expresen las emociones. Es bueno ver la parte positiva de toda crisis.

Expresar las emociones. Cualquier persona necesita expresar sus emociones y aprender, poco a poco, a llevar una vida más transparente. Es necesario saber liberar las tensiones psico-corporales y expresar las emociones, preocupaciones, miedos,...que de otra manera nos atan en mente y cuerpo.

La persona durante la crisis física o mental, necesita, como todos, pero de forma especial, que alguien le escuche. Alguien a quien poder contar sus problemas, miedos, angustias. Desgraciadamente muchas veces nos da miedo hablar con el enfermo, especialmente cuando ha sido diagnosticado con una de esas enfermedades  con etiqueta, especialmente el  cáncer y el SIDA. También necesitamos que nos animen pero de forma sana, no como un cumplido o por no afrontar o vivir la verdad de una enfermedad grave.

Para eliminar el bloqueo energético y muscular del cuerpo podemos realizar técnicas energéticas o psicocorporales (bioenergética, técnicas reichianas), meditación, expresión corporal, danza,...favoreciendo así un mejor “saber- estar”. La persona con frecuencia necesita una apoyo psicológico que le facilite la expresión y conscienciación de los problemas psico-emocionales que literalmente atan su cuerpo, necesita ser escuchado y comprendido. Precisa que le ayuden a liberar la “camisa de fuerza” mental-energético-corporal que atenaza y agarrota ciertas zonas de su cuerpo. Tras sus síntomas físicos se esconden con frecuencia los miedos, angustias, rabias reprimidas y no expresadas, que impiden la soltura corporal. El niño nace suelto, las personas más sanas mentalmente están más sueltas corporalmente. Las personas con graves problemas psicológicos tienen el cuerpo sin vida, rígido, con poca expresión y con la coraza puesta.

Amistad y amor. Son dos de los alimentos imprescindibles para el ser humano. El niño pequeño no crece bien física ni psicológicamente si le faltan estos dos alimentos. El amor hacia uno mismo o autoestima es el primer paso inevitable para querer a los demás. No nos equivoquemos la autoestima es el primer paso para el amor a los demás. La enfermedad es uno de esos momentos donde necesitamos y a la vez nos podemos dejar  querer  por la familia y por nuestros amigos y amigas. La persona enferma necesita sentirse protegida por el medio familiar y los amigos. El amor es la mejor medicina.

Una sexualidad sana. La sexualidad sana es un elemento de curación y cualquier no aceptación, sentimiento de culpa o mala relación es fuente de desequilibrio o enfermedad.

Momentos de interiorización. Todos los hombres y todas las mujeres necesitamos momentos para estar con nosotros mismos. Momentos para meditar y conectar con la vida dentro y fuera de nosotros. La enfermedad, si es aceptada, es un buen momento para interiorizar y estar con uno mismo sin necesidad  de preocuparnos por nuestro trabajo, por la familia,... Tiempo para dedicarnos  a nuestro mejor amigo, al que nunca nos abandona, a nosotros mismos. En una sociedad  donde  el individuo está tan acostumbrado a vivir hacia fuera, el momento de la enfermedad es un momento para mirar hacia dentro.

Reposo sensorial. Todas las personas necesitamos la calma emocional, pero especialmente durante las crisis la persona enferma necesita un medio sin ruidos, sin voces, sin luces, y sin olores fuertes, especialmente en algunos procesos (ej. dolores de cabeza, migrañas).

Dejar que el cuerpo se exprese. Sin reprimirlo con medicamentos dejamos que el cuerpo se exprese y libere su “carga”,  si es necesario guiado por algún experto o médico. Esto no quiere decir una negativa a todos los medicamentos, es el hecho de reconocer que los medicamentos pueden tratar sintomáticamente pero no pueden curar mientras sigamos viviendo de la misma manera que cuando surgió la crisis. Los síntomas físicos con frecuencia son también una descarga  psicológica.

La expresión artística  o artesanal. Ambas técnicas son útiles en general para todas las personas por ser una forma de expresión. Cada persona puede elegir una actividad que le guste y le ayude a expresarse (ex-presar o sacar a fuera algo que está preso): pintura, cerámica, moldeado de barro, artesanía,... Son formas sanas de expresar los sentimientos más internos y trabajar las preocupaciones, miedos, ansiedades. Ya se sabe que las manos y sus movimientos, desde la caricia al abrazo, del puño cerrado al dedo índice señalando, expresan los "sentimientos del corazón". Lo mismo nos ayuda la escritura.  Para algunas personas puede ser útil llevar un diario o dejar que a través de la intuición o  inspiración escribir lo que nos surja, a vuela pluma.

 
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