Enfermedades
 
COLESTEROL

01. ¿Qué es el Colesterol? 09. Tratamiento contra el Colesterol
02. ¿Cómo se transporta? 10. La salud del corazón, las coronarias
03. ¿Cómo se elimina? 11. Angina de pecho
04. La cantidad 12. Infarto de miocardio
05. ¿Cómo aumenta? 13. Tratamiento médico
06. Exceso de Colesterol 14. Factores de riesgo
07. Arteriosclerosis 15. Cuidados higienistas
08. Factores que aumentan el Colesterol  

15. CUIDADOS HIGIENISTAS

A continuación veremos las recomendaciones para prevenir y curar los problemas del colesterol alto, la angina de pecho y el infarto del corazón.

En el año 1990 apareció en la prestigiosa revista medica "The Lancet" los resultados de una investigación llevada a cabo por un médico y cardiólogo americano, el Dr. Dean Ornish, quien demostró que la enfermedad del corazón puede ser recuperada sin medicamentos.

El Dr. Ornish intentó probar una nueva teoría, el creyó que si a los pacientes se les ponía una alimentación sana, además de recomendar cambios en la forma de vida, las placas de la arteriosclerosis podrían dejar de crecer. Incluso aún mejor, las placas realmente podrían comenzar a disolverse. Para probar esta teoría seleccionó personas que teman placas que eran claramente visibles en las arteriografías (prueba de rayos X después de inyectar una sustancia opaca en la sangre para ver las arterias por dentro). Los dividió en dos grupos. La mitad formaba un grupo control en el cual comenzaron los cuidados estándar que los médicos prescriben, es decir, la dieta recomendada por la Asociación Americana de Cardiología que aconseja además no fumar y a menudo medicarse.

El grupo de experimentación por otro lado llevó a cabo otra clase de recomendaciones muy diferentes. Ellos comenzaron una dieta totalmente vegetariana, en la que los aceites vegetales eran utilizados en mínimas cantidades, con una dieta con una cantidad en grasa menor al 16% de calorías, cuando el consumo normal es mayor del 40% y la Asociación Americana de Cardiología recomienda un 30%. Comenzaron también un programa de ejercicio suave, caminando alrededor de media hora al día o una hora tres veces a la semana. Tuvieron que aprender a disminuir el estrés mediante ejercicios respiratorios, visualización, meditación, yoga y otras técnicas. Y naturalmente no se les permitió fumar. Estos siguieron un grupo dc apoyo dos veces a la semana en sesiones también de aprendizaje a los que podían asistir sus esposos/as o compañeros/as. En las sesiones de cocina aprendieron a preparar alimentos más sanos en su casa, y se les suministraba comida preparada para llevar a casa.

De forma rápida las personas de este grupo comenzaron a encontrarse mejor y siguieron mejorando a lo largo del año de prueba y se vieron libres de toda molestia o dolor que les afectaba al pecho. Empezaron a hacer más actividades, volviendo al trabajo y haciendo cosas que no habían sido capaces de hacerlas durante años.

Sus niveles de colesterol descendieron y descendieron aún más a niveles más bajos de los nunca vistos en otros experimentos. Se encontró una reducción del colesterol a niveles comparables a los conseguidos con medicamentos para bajar el colesterol. pero sin sus efectos secundarios.

El grupo que continuó con las recomendaciones médicas habituales continuaron con sus dolores de pecho, más a menudo y más fuertes. Al cabo de un año el Dr. Ornish puso a los pacientes sobre un verdadero test, la arteriografía, para ver y medir de nuevo las placas.

La mayoría de las personas con el tratamiento estándar no estaban mejor e incluso se encontraban peor. Sus arterias estaban más bloqueadas que antes y las placas de arteriosclerosis (ateroma) habían crecido y había una mayor obstrucción al paso de sangre.

Pero las personas del otro grupo, que había llevado a cabo la alimentación sana y los demás cuidados especiales de salud, se encontraban mejor. El 82% de los que siguieron el programa de salud mostraron mejoras medibles en las obstrucciones de las arterias coronarias. Sus arterias coronarias se estaban abriendo. Las placas que habían estado creciendo en su corazón durante décadas estaban realmente comenzando a disolverse en el espacio de un año, sin ninguna medicación ni intervención quirúrgica.

Las personas que de buena gana van más allá del tratamiento habitual y cambian su vida tienen más energía, el dolor del pecho tiende a desaparecer de forma rápida e incluso las arterias se vuelven menos obstruidas. Hay que tener en cuenta que el programa seguido por ellos no es una dieta o una "receta" sino que supone un cambio en su forma de vida, y así se encontró que cuando más cambiaban las personas más mejoraban. Estamos totalmente de acuerdo con el higienista Ornish, que prefiere enseñar no recetar o dictar, porque ya se sabe, el que dicta es un d…

Alimentación sana

Hemos visto antes que las sustancias que comienzan a ocasionar daño en las arterias, donde posteriormente se depositan las placas de grasa y otras sustancias (placas de ateroma son unos potentes oxidantes producidos en el organismo por una forma de vida no sana, a los que llamamos radicales libres). Se sabe que las fruta y las verduras contienen muchas sustancias antioxidantes, entre ellas la vitamina C, en grandes cantidades en las frutas y verduras crudas, igualmente la vitamina E, ayuda a limitar el área dañada y los betacarotenos (pigmentos naranja, amarillo, rojo de los alimentos) también ayudan a reducir los problemas del corazón.

Las frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos... no solamente no contienen colesterol sino que además aportan vitaminas antioxidantes protectoras. La mayoría de las personas responden a la dieta si ésta es suficientemente baja en colesterol y grasas saturadas.

Igualmente se recomienda no usar aceites de pescado con la idea de reducir el colesterol porque las grasas del pescado son muy inestables, y se oxidan fácilmente originando la producción de radicales libres.

El exceso de hierro en el organismo también favorece la acción de los radicales libres y cuanto más hierro se tenga en el cuerpo mayor es el riesgo de enfermedad coronaria (Salonen, Nyyssonen, Korpel). Los alimentos que contienen más colesterol contienen también más hierro, sobre todo la carne.

Además la fibra de los alimentos vegetales arrastra las sales biliares llegadas del hígado al intestino tras transformar el colesterol de la sangre. Si no hay fibra suficiente las sales biliares permanecen más tiempo en el interior del intestino donde de nuevo pueden descomponerse liberando así el colesterol que es reabsorbido hacia la sangre. La fibra de los alimentos sanos, y especialmente la pectina contenida en cantidad en las frutas (particularmente en las manzanas) los cítricos, parece bloquear parte de la absorción de grasa por el aparato digestivo y puede realmente reducir la síntesis de colesterol en el hígado (J.W. Anderson y otros).

Recomendamos hacer una dieta a base de frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, dejando que el cuerpo se equilibre y se autorregule el mismo. Eliminando los alimentos más ricos en grasas saturadas: las carnes grasas, mantequilla, embutidos, huevos...

Debemos tener en cuenta también que cuando en vez de consumir hidratos de carbono o carbohidratos refinados (azúcares) consumimos carbohidratos complejos (patatas, cereales integrales...) es más difícil que éstos se conviertan en grasa. Si por el contrario consumimos un exceso de azúcares refinados y grasa, éstas se transforman fácilmente en grasas que se depositan en el cuerpo.

Según el Dr. Ornish al añadir cualquier aceite a sus alimentos elevará el nivel de colesterol de la sangre. Todos los aceites contienen cierta cantidad de grasas saturadas. Al sustituir grasas saturadas (grasas de origen animal) por aceite disminuye el colesterol pero, según él, no por ser grasas monoinsaturadas sino porque se añade menos cantidad de grasas saturadas en forma de aceites. Este es un tema controvertido pues otros autores recomiendan el uso de aceite de oliva para disminuir el colesterol. Es mejor que seamos prudentes en este tema y consumamos aceite de oliva en muy pequeña cantidad, que sea de muy buena calidad, de primera presión y en frío, y siempre crudo.

También hay estudios que indican que el aumento de grasas poliinsaturadas (los aceites de semillas son muy concentrados en esta clase de grasas) son perjudiciales al sistema inmunitario. En animales puede aumentar la tasa de tumores (John Kinsclla). Se debe evitar un aporte excesivo de grasas poliinsaturadas (menos del 10 por 100) ya quc su exceso presenta algunos riesgos, entre los que destacan su efecto de hacer descender el colesterol HDL, su incidencia en las piedras de vesícula (litiasis biliar), y otras consecuencias a largo plazo mal conocidas. A partir de las observaciones efectuadas en animales de experimentación se ha establecido la hipótesis según la cual estos ácidos grasos podrían actuar favoreciendo la aparición de cánceres (como cocarcinógenos) y modificarían la estructura de las membranas celulares.

Está pues demostrado que las dietas ricas en fibra producen descensos de la concentración plasmática de colesterol. a expensas sobre todo del LDL colesterol sin que haya variación sobre las HDL y los triglicéridos. Estos descensos se han relacionado con un aumento de la excreción de colesterol y ácidos o sales biliares por las heces.

La vitamina C también tiene una acción favorable sobre las HDL, según algunos autores.
Básicamente, la dieta ideal debe ser baja en colesterol, baja en grasas saturadas y en grasa total, rica en hidratos de carbono complejos y en fibra y sin "calorías vacías" (azúcar y alcohol), suministrando una cantidad justa para conservar el peso ideal.

Reducir el exceso de peso

El sobrepeso o la obesidad claramente aumentan la tasa de colesterol en sangre y además incrementa la presión arterial. La reducción de peso se acompaña siempre de un descenso del colesterol y de la presión arterial, siempre que no se haga a base de dietas con alta concentración de proteínas (carne, pescados...). Eliminando estos dos factores de riesgo para el fallo cardíaco ponemos otra "piedra" importante para la recuperación.

No hay que olvidar que un corazón que tiene que impulsar sangre a un cuerpo de 70 kilos lo hará mucho mejor que si esa persona engorda hasta los 95 ya que aumenta así 25 kilos de "masa" y de grasa que tienen que ser nutridas por el oxígeno y los nutrientes que llegan por la sangre. De esa manera el corazón se "cansa" antes.

Ejercicio físico

Una persona sedentaria tiene el doble de riesgo de desarrollar enfermedad coronaria. Esta tasa es similar a la asociada con alto colesterol o el tabaco. La actividad física disminuye el riesgo de enfermedad coronaria por retardar la formación de placas de ateroma, incrementando la vascularización del miocardio, aumentando la disolución de los coágulos o trombos, y modificando otros factores de riesgo tales como incrementar el HDL colesterol, mejorar la tolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la insulina, además de controlar el peso y reducir la tensión sanguínea.

Caminar de forma rápida una hora al día como mínimo, pero sin estrés, puede ser una buena manera de reducir el colesterol. Cualquier otro deporte: caminar, natación, tenis, ciclismo... es aconsejable. Si además el ejercicio y el deporte ya acompañado de diversión o distracción, mejor que mejor. La alegría y el disfrutar del deporte es algo muy recomendable para todos. No es bueno además que la persona con problemas de corazón haga deporte de forma forzada y en condiciones de estrés.

Además del efecto de reducir el colesterol total se reduce el peso, que como hemos visto es otro factor de riesgo para el corazón.

El reposo

En plena crisis de angina o infarto la persona necesita descanso, cualquier alteración física o psíquica aumenta el riesgo de muerte. En el infarto el reposo total se prolonga al menos 48 horas en las personas sin complicaciones y hasta la desaparición de éstas en el resto. Es importante también el reposo mental y emocional.

El reposo es el mejor método para disminuir el consumo de oxígeno y, por tanto impedir el aumento del tamaño del infarto una vez se haya producido éste. Debe ser absoluto al menos los dos o tres primeros días, aun que puede ser conveniente hacer movimientos pasivos con las piernas para prevenir la trombosis. Luego se le va incorporando muy poco a poco.

Es necesario que la persona con colesterol alto o alteración del corazón sepa alternar el ejercicio y el reposo. El descanso y el sueño son esenciales en toda curación. La mayoría de los mecanismos de curación tienen lugar cuando descansamos y dormimos. Con la actividad diaria gastamos energía y "desgastamos" el cuerpo, cuando descansamos recuperamos energía y se recupera el cuerpo.

Contacto con la naturaleza

El contacto con la Naturaleza y las actividades al aire libre (paseo, ejercicio) son necesarios para una buena salud.

La persona con problemas del corazón debe evitar, en lo posible, los ruidos, ya que diversas investigaciones demuestran que las personas que viven estresadas por niveles altos de ruido padecen de forma significativa más hipertensión y con ello aumenta el riesgo de trastorno cardíaco.

Una dieta de crudos o el ayuno

Cualquier persona con colesterol alto o enfermedad coronaria, si no tiene alguna otra cosa que lo contraindique, puede hacer unos días de dieta a frutas y ensaladas, a crudos, bajo vigilancia de algún experto higienista.

El ayuno controlado es una buena manera de favorecer la recuperación de los niveles altos de colesterol, así como cualquier otra manifestación de la enfermedad. Durante la 2a Guerra Mundial en situación de semiayuno en la que tuvieron que vivir muchas personas, las enfermedades coronarias eran bastante raras. Las autopsias durante los años de posguerra indicaban que las enfermedades por arteriosclerosis se habían vuelto extremadamente raras. Esto demostraba la capacidad de limpieza de las placas anteriormente formadas. La reabsorción de las placas de ateroma ha sido bien estudiada en enfermedades como el cáncer en la que la persona perdía muchos kilos y también en las dietas de restricción de comida y el ayuno en los primates (M.L. Armstrong).

El cuerpo se cura durante el ayuno. Por propio instinto, los animales y los niños pequeños dejan de comer cuando se ponen enfermos. El ayuno hace la sangre más diluida y previene la formación de coágulos o trombos (L.A. Muliar y varios). Otro estudio muestra que 36 horas de ayuno dan lugar a un significante aumento de la actividad en la disolución de los coágulos o trombos (fibrinolisis) y la actividad continúa durante 24 horas tras el ayuno (M. Miettinen, 1.S. Menon).

Además durante el ayuno suele tener lugar una gran eliminación de sal (cloruro sódico) por la orina y con ella una pérdida más o menos grande de agua retenida, especialmente durante los primeros días. Esto supone una gran descarga para un corazón agotado. Esta descarga y el consecuente descanso para el corazón suceden mucho más en el ayuno que con la dieta a crudos. Pero es totalmente necesario que una persona con graves problemas de corazón se ponga en manos de un higienista y médico antes de hacer cualquier ayuno. E incluso en los casos más graves el ayuno puede estar, al menos durante un tiempo contraindicado. En tales casos es mejor comenzar por una dieta de crudos o zumos de frutas y verduras.

En un infarto, como hemos visto antes, es totalmente recomendable un reposo total y una forma extraordinaria de reposo es lo que en la línea de la Higiene Vital o Higienismo conocemos por "reposo fisiológico" o ayuno. De hecho, muchas de las personas hospitalizadas por infarto y otros procesos, y que sólo están recibiendo "sueros", que no es más que agua con un poco de sal o azúcar, están, aún sin saberlo, ayunando como los higienistas recomendamos, y esto es una gran ayuda para la curación.

Uno de los aspectos sorprendentes del ayuno, como ya lo hemos podido comprobar en múltiples ocasiones, es que la tasa de colesterol puede subir mucho, incluso duplicarse en un primer momento, durante o después de un ayuno. Este aumento de la tasa de colesterol puede permanecer durante varios meses tras el ayuno. Para los que trabajamos con el ayuno, este efecto tiene que ver con la eliminación de los depósitos de colesterol del organismo o incluso de la disolución de las placas de ateroma. Cuando el colesterol depositado en el cuerpo va a ser eliminado por un proceso tan eficaz como el ayuno, pasa primero de forma brusca a la sangre y en ese momento el análisis de sangre puede dar cifras muy altas de esta sustancia. Pero esto es temporal, luego poco a poco los depósitos se irán consumiendo y la cantidad de colesterol volverá a niveles bajos y sanos.

La presión sanguínea se reduce mucho durante el ayuno. Alan Goldhamer y Jemlifer Marano, higienistas, mostraron en un estudio llevado a cabo sobre 51 personas hipertensas, el efecto beneficioso del ayuno (ver artículo de la hipertensión) y ello por sí mismo es un descanso para el corazón que no tiene que latir con toda su fuerza para salvar la resistencia que le ofrece la hipertensión.

Exponerse al Sol

Exponer el cuerpo en forma razonable al sol, además de otros múltiples efectos beneficiosos, da lugar a que una parte del colesterol del organismo se transforme en vitamina D por la incidencia de los rayos ultravioleta del sol sobre la piel.

La falta de sol en el cuerpo hace más lento el metabolismo del colesterol (Dr. Passebecq, higienista).

Dejar de fumar

Es necesario que la persona con colesterol alto deje de fumar ya que es un factor que multiplica los riesgos de enfermedad coronaria al acelerar la arteriosclerosis.

Igualmente deben evitarse los lugares contaminados por el humo del tabaco. De lo contrario seguirá siendo un "fumador pasivo" y esto conlleva también sus problemas.

No ingerir bebidas excitantes

El café, el té, las bebidas de cola, el mate en los países sudamericanos, son excitantes; aceleran los latidos cardíacos y deben ser eliminados.

Cuando bebemos café, la cafeína estimula el sistema nervioso vegetativo y como resultado se eleva rápidamente el nivel de adrenalina y otras hormonas del estrés. El café y otros estimulantes, entre ellas la cocaína, favorecen que la respuesta al estrés sea menos adecuada.

Dejar la píldora anticonceptiva

Las píldoras anticonceptivas pueden ocasionar un aumento del colesterol y favorece la formación de coágulos o trombos, y cuando esto ocurre deben ser eliminadas.

Relajación-Expresión emocional

En los estudios realizados se ha visto que el estrés agudo produce elevaciones del colesterol además del aumento de la presión arterial, ayudando así a agravar los problemas cardíacos.

Una persona necesita expresar sus emociones y aprender, poco a poco. a llevar una vida más relajada. Necesita además llevar a cabo actividades que le hagan disfrutar. El mismo deporte es más Sano si además de mover los músculos, incluido el del corazón, disfrutamos y sentimos placer en ello, como un niño que disfruta del juego, saca de paseo a tu niño o niña interior!

Las técnicas de relajación, respiración y meditación son beneficiosas para la personas con problemas del corazón, como bien lo demostró el Dr. Ornish. El corazón late más lentamente con estas técnicas. La persona debe escoger la técnica con la que se sienta más a gusto. Cualquier técnica que haga reducir el estrés es beneficiosa.

Los grupos de apoyo pueden ser recomendables, especialmente para las personas que han sufrido algún infarto. Ello puede ayudar a disminuir la ansiedad o la depresión que surge tras la crisis.

Es necesario que la persona con colesterol alto deje de fumar, ya que es un factor que multiplica los riesgos de enfermedad coronaria al acelerar la arterioesclerosis. Igualmente deben evitarse los lugares contaminados por el humo del tabaco. 

La persona que ha sufrido un infarto vive con frecuencia con tanta ansiedad de que le vuelva a dar y necesita apoyo psicológico, además de trabajar el miedo al ejercicio o a las relaciones sexuales. Tanto el deporte, moderado y progresivo tras el ayuno como unas relaciones sexuales sanas son recomendables para la persona que ha sufrido un infarto. Tiene que acostumbrarse a llevar una vida totalmente normal con un ejercicio moderado y agradable. La natación que une el ejercicio con la posibilidad de relajarse en el agua puede ser un buen comienzo. 

Trabajo creativo

Un trabajo creativo, no competitivo, es algo recomendable para la persona con problemas del corazón, y para todos los demás.

Artes curativas

Otras formas sanas de expresar (ex-presar, sacar al exterior algo que está preso) los sentimientos más internos y trabajar las preocupaciones, miedos, ansiedades; son la pintura, la escritura, moldeado de barro y la artesanía en general. Ya se sabe que las manos y sus movimientos, desde la caricia al abrazo, del puño cerrado al dedo índice extendido, expresan los "sentimientos del corazón".

Evitar la sauna

Quizás una de las poquitas cosas que no puede vivir una persona que ha sufrido un infarto es la sauna, por los cambios tan grandes y bruscos que puede vivir el aparato circulatorio y por lo tanto el corazón.

Eliminar los medicamentos

Hay que eliminar los medicamentos que aumentan la tasa de colesterol y también los que lo bajan con la consecuencia de efectos secundarios más o menos graves.

 
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