COLESTEROL
13. TRATAMIENTO MÉDICO
La angina se trata médicamente con vasodilatadores y el infarto con oxígeno aunque no se ha demostrado beneficio en los no afectados de pulmón o de insuficiencia cardiaca, analgésicos para el dolor y anticoagulantes para prevenir la formación de más trombos aunque también es un tema discutido; se añaden sustancias para destruir el trombo o coágulo (fibrinolíticos), aspirina y heparina; pero con este tratamiento el riesgo de hemorragia es importante, y betabloqueantes aunque no está aceptado unánimemente. (Farreras Rozman). Es decir que no está muy claro el mejor tratamiento más aconsejable.
Lo que si está muy claro es que las operaciones para desobstruir las arterias "taponadas" no han demostrado que alarguen la vida del paciente. Hecho reconocido incluso por la Sociedad Española de Cardiología en su libro "Cuida tu Corazón" (pág. 34). Las famosas operaciones de "bypass" que consisten en realizar un puente que salvo el lugar donde la arteria se encuentra obstruida o la de inflar un pequeño globo para dilatar la zona obstruida (angioplastia) no prolongan la vida de la persona además del peligro añadido de la operación. Incluso la revista JAMA de la Asociación Médica Americana expresa que más de 125.000 de estas operaciones son realizadas por razones inapropiadas al año. Las arterias operadas vuelven a sufrir con relativa facilidad otra nueva obstrucción. Aproximadamente un tercio de las arterias dilatadas por angioplastia vuelven a obstruirse de nuevo en 4 a 6 meses. (Meier B, King SB, Gruentzig AR). Se cree además que entre un 15% y un 44% de los que sobreviven al sufrimiento de la operación sufren permanente daño cerebral, detectable como grados menores de desarreglo intelectual, pérdida de memoria, trastornos del sueño y cambios de personalidad. Todo ello puede no ser más que un indicativo de que al tocar el cuerpo se resiente el alma.
La persona operada necesita apoyo psicológico hasta conseguir de nuevo que el organismo "cuerpomente" se reorganice de nuevo. Además a esta ciencia tan mecanicista se le ha escapado el hecho de que el corazón es una zona importante a nivel energético y anímico, pensamiento totalmente aceptado en otras épocas. Desde el enfoque de salud de la Antroposofía siendo una ciencia del ser humano como indica la palabra (antropos-ser humano, sofía-conocimiento o sabiduría), el corazón al igual que los pulmones son órganos de ritmo y ello se refleja en su contracción-expansión.