COLESTEROL
12. INFARTO DE MIOCARDIO
Normalmente el infarto se produce al formarse un coágulo o trombo por coagulación de la sangre en la zona donde previamente estaba obstruida la arteria por arteriosclerosis. A las cuatro horas de iniciados los síntomas del infarto agudo, el 90% de los pacientes observados tienen oclusión completa de la arteria coronaria; esto no resulta tan evidente en las autopsias, porque el trombo tiende a disolverse.
El miocardio es el músculo del corazón (mio=músculo, cardio=corazón).
Cuando la falta de riego sanguíneo se prolonga, las células del músculo cardíaco a las que no les llega alimentos ni oxígeno por la sangre, mueren, se necrosan.
Tras el infarto, si el corazón sigue latiendo y la persona sigue viva, esa zona se va poco a poco cicatrizando, pero las nuevas células cicatriciales no tienen capacidad de contracción. La zona afectada deja de actuar con el resto del músculo del corazón, con lo que la fuerza de éste disminuye. Si el infarto es pequeño, el resto del corazón es capaz de compensar el fallo de la zona infartada, la persona se restablece y no hay tanto trastorno del corazón, pero cuando el infarto es grande o son varios infartos repetidos, llega un momento en que el corazón falla totalmente y no puede impulsar la sangre, apareciendo el fallo cardíaco o insuficiencia cardiaca y con ello la muerte.
Otra complicación relativamente frecuente añadida al infarto es la aparición de arritmias o alteraciones en el ritmo normal del corazón. La mayor parte de arritmias que se producen en los primeros momentos del infarto no tienen demasiada importancia pero hay un pequeño porcentaje que pueden ser graves o mortales y la persona puede morir de repente.
Normalmente el infarto duele, aunque no obstante hay casos en los que se produce sin dolor o sin que el dolor sea el primer síntoma. El dolor es muy intenso, como una opresión en el pecho y que se extiende con frecuencia hacia el brazo izquierdo o a ambos brazos y al cuello. Cuando el dolor no es debido al infarto y es muscular o de tipo nervioso es más semejante a un pinchazo, su localización es diversa y cambiante, y suele ser de menor intensidad. A veces un dolorimiento y una sensación de angustia nerviosa o incluso problemas de opresión en la zona por acumulo de gases intestinales, pueden ser confundidos con un infarto.
La aparición de una angina no indica siempre la presencia de una enfermedad coronaria en estado avanzado, pero es un aviso o mensaje de parte de nuestro organismo y ocurre con más frecuencia a primeras horas de la mañana cuando el cuerpo se está preparando para la actividad del día o durante el trabajo, cuando el cuerpo está más excitado debido a la tensión y al estrés, y afecta más al hombre, aunque después de la menopausia de la mujer esta diferencia tiende a desaparecer.
En las mujeres, la primera manifestación del trastorno suele ser la angina de pecho, a diferencia de lo que sucede en los hombres, en quienes el infarto es más frecuente.
Aproximadamente el 40% de las personas que mueren de un ataque al corazón no sabían con antelación que tenían el corazón afectado. Y como dice Ornish: "ésta no es la mejor manera de saberlo".